Hna. María Agudelo, mujer educadora y solidaria

 

Siempre tuvo claro que:

"la promoción de la gente es la educación. No hay otro camino".

 

A sus 83 años de edad, la Hermana María Agudelo Moreno recordaba con emoción y alegría su infancia en el seno del hogar que formaron el ingeniero civil Rafael Agudelo y doña Susana Moreno. Ella fue la menor de los seis hijos -cinco mujeres y un hombre. Todas eligieron el camino de la educación.

 

En parte, por la insistente preocupación del papá porque estudiaran y siempre tuvieran buenos libros para leer, y en parte porque fueron alumnas de La Enseñanza.



 

A la edad de 19 años ingresó a la Compañía de María donde le inculcaron prepararse para servir y le despertaron ese valor de un compromiso social y donde tuvo una vida larga y fructífera.

 

Fue una mujer de una vida de oración sólida, vida espiritual que la llevaba a ser radical en sus compromisos como cristiana, manifestó un gran amor por los más pobres y necesitados. Esta sensibilidad la llevó a pedir su traslado a Pasto, Nariño, donde la Compañía de María había creado una obra social: el Centro Comunitario La Rosa, bajo la dirección de su hermana Cecilia Agudelo.


"Fueron los 32 años que más aproveché en mi vida", anota.

Su hermana le sirvió de maestra hasta antes de fallecer.".

 

El Centro Comunitario La Rosa desde sus inicios tiene tres programas: un hogar infantil para 140 bebés entre 10 meses y cuatro años; un colegio oficial con 930 alumnos, de preescolar hasta once; una biblioteca popular con 7.500 volúmenes, y una Casa del Joven con seis talleres que atiende a un promedio de 130 a 150 jóvenes


RESEÑA HISTÓRICA DE LA CASA DEL JOVEN

 

En octubre de 1995 se abrió oficialmente el espacio que se denominó “la casa del joven”, con un coordinador de actividades diurnas y nocturnas de índole lúdica y organizativa, diariamente los jóvenes encontraban atención personal y cursos de ecología, publicidad, cerámica, preparación para exámenes de estado y cada martes un espacio para interesantes charlas de diversos temas.

 

En 1996 se hizo un estudio con los jóvenes que asistían al programa y se elaboró la primera propuesta del proyecto Educativo para jóvenes en alto riesgo, utilizando una metodología participativa. A partir de allí se establecieron horarios para los cursos buscando mayor estabilidad y atendiendo la inquietud de los jóvenes de aprender un oficio. 

 

En 1993, la Hna. María Agudelo, religiosa de la Compañía de María quien en unión con educadores como Nastia Belalcázar, Henry Barco, Segundo Burbano, Nancy Santander y líderes comunales como el señor Luis Cadena, tuvieron la iniciativa de brindar alternativas de ocupación del tiempo libre para los jóvenes en las horas de la noche, ofreciendo la participación en actividades lúdicas y creativas, proyección de películas educativas y cursos de artes, dada la presencia de problemas de desocupación, que conllevaban al peligro de que los jóvenes caigan en problemas como la drogadicción, alcoholismo, etc. Mediante gestión ante el gobierno Municipal se logró que la Alcaldía entregara en comodato una casa y lote de su propiedad abandonados en ese momentos.